Limited Run Games rescata seis clásicos de Marvel de los años noventa en una colección que apuesta más por la preservación histórica que por la modernización.
Tendemos a creer que todo tiempo pasado fue mejor. Y aunque esa afirmación no siempre sea exacta, lo cierto es que muchos videojuegos de nuestra infancia permanecen intactos en la memoria colectiva. Durante los años noventa, los personajes de Marvel protagonizaron una verdadera avalancha de lanzamientos en consolas y arcades, marcando a toda una generación.
Con ese espíritu nostálgico como bandera, Limited Run Games, junto a Konami y MARVEL Games, lanzó MARVEL MaXimum Collection, un recopilatorio que busca rescatar parte de ese legado retro para plataformas actuales.
La pregunta inevitable es la de siempre: ¿cómo envejecieron estos clásicos?
Los juegos incluidos

Antes de profundizar, repasemos qué ofrece la colección:
- X-Men: The Arcade Game (1992)
- Captain America and The Avengers (1991)
- Spider-Man/Venom: Maximum Carnage (1993)
- Venom/Spider-Man: Separation Anxiety (1995)
- Spider-Man/X-Men: Arcade’s Revenge (1992)
- Silver Surfer (1990)
En total, el recopilatorio reúne trece versiones distintas provenientes de arcade, consolas de SEGA y Nintendo de 8 y 16 bits, además de sistemas portátiles, permitiendo recorrer distintas interpretaciones de una misma obra según su hardware original.
Más que una simple compilación, funciona como una pequeña cápsula histórica de videojuegos licenciados de Marvel.
Una colección pura, sin reimaginaciones
Es importante aclararlo desde el inicio: MARVEL MaXimun Collection es un recopilatorio clásico sin contenido nuevo, pero que nos permite manipular la partida como si de un emulador se tratase.
No hay niveles inéditos, personajes desbloqueables adicionales ni mejoras sustanciales en los juegos originales. Tampoco existe selector de idioma, una ausencia que por momentos se siente extraña en una reedición moderna.
Lo que sí encontramos son comodidades actuales:
- rebobinado del tiempo (rewind)
- guardado rápido
- vidas infinitas
- multijugador online
Y se agradece. Porque los juegos no fueron los únicos que envejecieron: nosotros también lo hicimos. Muchas de estas experiencias resultan hoy considerablemente más difíciles de lo que recordábamos.
X-Men: The Arcade Game — el espíritu del arcade intacto

El primer gran protagonista del recopilatorio es X-Men: The Arcade Game, un clásico absoluto cuyo mayor valor sigue siendo su propuesta cooperativa para hasta seis jugadores simultáneos, algo realmente sorprendente para su época.
La fórmula es simple: elegir entre seis X-Men y avanzar golpeando enemigos sin descanso. No necesita reinventarse. Funciona porque captura perfectamente la esencia del arcade noventoso.
Las ayudas modernas permiten, además, que quienes nunca lograron terminarlo finalmente puedan hacerlo.
Captain America and The Avengers — simple, directo y efectivo, aunque algo vago

El segundo título ofrece versiones arcade, Mega Drive y portátiles de 8 bits.
Su propuesta es básica: avanzar, golpear enemigos y derrotar jefes. No hay complejidad estratégica ni grandes sistemas jugables, pero justamente ahí radica su encanto. Es entretenimiento inmediato, dinámico y accesible.
A veces, no es necesario reinventar nada: lo simple e instantáneo también funciona, pero no esperen mucho más que eso.
Maximum Carnage — víctima de su propia secuela

Spider-Man/Venom: Maximum Carnage es un buen beat ‘em up que sufre un problema difícil de ignorar: su continuación es claramente superior.
El juego comienza entretenido, pero rápidamente cae en la repetición. Enemigos similares, jefes poco variados y escenarios que terminan sintiéndose demasiado familiares limitan su impacto.
Destaca por sus cinemáticas y la posibilidad de elegir rutas alternativas, aunque nunca logra escapar de la sombra que proyecta su sucesor. ¡Qué paradoja, eh!
Separation Anxiety — el punto más alto de la colección

Si Maximum Carnage queda opacado, Venom/Spider-Man: Separation Anxiety brilla con luz propia, convirtiéndose en, quizás, el título más interesante de este recopilatorio.
Especialmente en su versión de Super Nintendo, encontramos sprites más definidos, una mejor paleta de colores, una banda sonora memorable (¡es realmente un escándalo!) y, sin lugar a dudas, es el que plasma de manera más auténtica y fiel la sensación de estar dentro de un cómic. Sin lugar a dudas, una versión que aprovecha a full las posibilidades de dicha consola.
El diseño de niveles, la variedad de enemigos y una dificultad bien equilibrada lo convierten en uno de los títulos más disfrutables del paquete, especialmente en cooperativo.
Un gran juego que tardó décadas en regresar oficialmente a plataformas modernas. Quizás lo hizo demasiado tarde, dado que en el medio muchos títulos conquistaron el lugar que no ocupó. No obstante, eso no le quita crédito: sigue siendo un gran juego y los nostálgicos agradecemos que este beat ‘em up de culto sea jugable en plataformas modernas.
Arcade’s Revenge — la oveja negra de la familia

No todo envejece con dignidad, y Spider-Man/X-Men: Arcade’s Revenge es el ejemplo más claro.
Ninguna de sus versiones logra convencer. El juego se siente tosco, rígido y visualmente desfasado incluso para estándares de 16 bits.
Sin embargo, su estilo tiene una explicación histórica: fue desarrollado por un estudio británico en plena era del boom europeo de microordenadores domésticos, donde predominaba una filosofía de diseño distinta a la japonesa y estadounidense. Es un juego de NES y Sega Master System corriendo en SNES y Sega Mega Drive.
Aun entendiendo su contexto y todo lo que giró en torno a su desarrollo, cuesta justificar su presencia frente a otros títulos contemporáneos mejor recordados, como X-Men: Mutant Apocalypse, que demostraba hasta dónde podía llegar la licencia Marvel cuando el diseño y la jugabilidad acompañaban.
Silver Surfer — dificultad legendaria para jugadores legendarios

La inclusión de Silver Surfer resulta, cuanto menos, curiosa: se trata del juego del heraldo de Galactus, el cual no solo introduce un personaje ausente en el resto de la colección, sino que además rompe por completo el patrón de géneros del recopilatorio.
Estamos ante un shooter de desplazamiento sobre rieles —horizontal o vertical según el escenario— lanzado en NES en 1990, completamente distinto al resto de los títulos incluidos. Famoso por su dificultad extrema, el juego hace honor a su reputación: prácticamente cualquier contacto significa una muerte instantánea. Incluso abusando del rewind, continúa siendo un desafío brutal.
Los enemigos disparan a diestra y siniestra mientras naves y proyectiles invaden la pantalla sin descanso. Cuesta imaginar la frustración que este juego habrá provocado en toda una generación. Algo es seguro: es ideal para quienes disfrutan de los desafíos más exigentes.
El juego nos obliga a elegir entre cinco mundos, cada uno dividido en tres secciones, al final de las cuales nos espera un boss que los fans de Marvel—y particularmente del Silver Surfer— reconocerán de los cómics. Solo al completar todos los mapas podremos acceder a la batalla final.
Si lográs terminarlo sin ayudas modernas, sinceramente, sos un crack.
El verdadero valor: la preservación histórica
Más allá de la calidad individual de cada título, el gran mérito de MARVEL MaXimum Collection reside en su trabajo de conservación. Muchos de estos juegos jamás habían llegado a plataformas modernas, y algunos parecían destinados a sobrevivir únicamente a través de la emulación.
Limited Run Games entendió esto a la perfección y sumó dos agregados sobresalientes: el reproductor musical y el museo de archivos.

El reproductor incluye todas las bandas sonoras de cada versión disponible, permitiendo comparar diferencias técnicas entre consolas como Mega Drive y Super Nintendo. Pequeña recomendación: tómense el tiempo de escuchar el OST de Venom/Spider-Man: Separation Anxiety en ambas plataformas y van a entender por qué digo que la versión de Super Nintendo logra exprimir al máximo las capacidades del hardware.
El museo de archivos es, posiblemente, el apartado más valioso de toda la colección. Más allá de los juegos en sí, funciona como una verdadera cápsula del tiempo: manuales originales, artes de caja, ilustraciones oficiales, documentos de diseño y material publicitario histórico pueden explorarse en formato digital con una fidelidad sorprendente.

Una sección que eleva el estándar de lo que debería ofrecer cualquier recopilatorio retro. A partir de ahora, sinceramente, cuesta aceptar menos que esto.
Un viaje directo a la nostalgia
MARVEL MaXimum Collection no busca modernizar el pasado, sino preservarlo y garantizar su permanencia.
Algunos juegos siguen siendo joyas atemporales; otros evidencian inevitablemente el paso de los años. Pero todos representan una etapa clave en la historia del videojuego licenciado y, especialmente, en la forma en que Marvel supo instalarse en nuestras infancias a través del videojuego.
En una industria donde la nostalgia se volvió protagonista, esta colección demuestra que revisitar clásicos también puede ser una forma legítima de conservar la memoria del medio. Para los amantes del retro y del universo Marvel, se trata de un viaje directo a otra época.
En conclusión, los militantes del “todo tiempo pasado fue mejor” encontrarán aquí un refugio ideal dentro de los clásicos de 8 y 16 bits. Algunos regresan como joyas recuperadas; otros, como curiosidades históricas cuyo retorno quizá nadie pidió ni esperaba. Sea como sea, el actual boom nostálgico que nos atraviesa en esta ajetreada posmodernidad nos recuerda algo fundamental: volver al pasado también puede ser una manera de entender cómo llegamos hasta acá.


