Análisis de Destroy All Humans —  Una invasión poco convencional

Destroy All Humans! vuelve a asediar el Planeta Tierra, esta vez en Nintendo Switch 2.

Han pasado varios años desde que Destroy All Humans! recibió el remake que modernizó un título de culto de la era de PlayStation 2. Ahora, la aventura protagonizada por el irreverente Crypto-137 aterriza en Switch 2 para aprovechar el nuevo hardware de la consola y ofrecer la mejor versión portátil del juego disponible hasta la fecha.

Lejos de reinventarse, este regreso apuesta por mantener intacta la esencia del original: humor absurdo, ciencia ficción de los años cincuenta y una invasión extraterrestre donde el objetivo principal es sembrar el caos. Eso sí, no esperen que las autoridades encuentren rápidamente a los responsables de los extraños sucesos que ocurren en Estados Unidos: fiel a la sátira de la época, el juego prefiere culpar al comunismo antes que admitir que una raza alienígena está secuestrando ciudadanos en pleno campo estadounidense.


Destruir (literalmente) a todos los humanos

La historia de Destroy All Humans! nunca pretende ser profunda, y tampoco lo necesita. Los Furones, una raza alienígena capaz de reproducirse mediante clonación, están perdiendo el ADN necesario para perpetuar su especie. La solución parece encontrarse en un lugar tan inesperado como peligroso: la Tierra.

Nuestro protagonista es Crypto-137, un extraterrestre impulsivo, sarcástico y de muy mal carácter, cuya misión consiste en recolectar ADN humano para garantizar la supervivencia de su civilización.

Su personalidad termina siendo uno de los grandes aciertos del juego. Crypto desprecia completamente a la humanidad, y ese odio sirve como excusa perfecta para justificar la destrucción absoluta que iremos provocando a lo largo de la aventura. Al mejor estilo Grand Theft Auto, pronto estaremos reduciendo pueblos enteros a cenizas, haciendo explotar vehículos, lanzando personas por los aires y sembrando el pánico con un arsenal de armas alienígenas.

La campaña supera apenas la veintena de misiones y alterna constantemente entre secuencias de acción desenfrenada, infiltración, reconocimiento y algunos objetivos con mayor énfasis en el sigilo. Esa variedad ayuda a que el desarrollo no se vuelva monótono, aunque también deja en evidencia una contradicción: las misiones más divertidas son, sin dudas, aquellas donde el juego nos permite destruir todo lo que encontramos a nuestro paso, mientras que los momentos de infiltración suelen cortar el ritmo y hacer que la experiencia pierda parte de su dinamismo.


Un arsenal tan amplio como confuso

Si hay un aspecto donde Destroy All Humans! intenta ofrecer demasiadas posibilidades es en su sistema de armas y habilidades.

Crypto dispone de un amplio repertorio de gadgets alienígenas: puede desintegrar enemigos, lanzar descargas eléctricas, mover objetos con poderes psíquicos, leer mentes, extraer ADN, adoptar la apariencia de los humanos e incluso pilotear su clásico platillo volador para devastar ciudades enteras desde el aire. Porque sí, qué sería de un juego de extraterrestres sin un Objeto Volador No Identificado.

Sobre el papel, todo suena excelente. Sin embargo, en la práctica muchas de estas herramientas terminan sintiéndose demasiado parecidas entre sí. La interfaz tampoco ayuda: existen numerosas acciones asignadas a botones similares, los nombres de algunas habilidades resultan confusos y los tutoriales aparecen constantemente mientras jugamos, interrumpiendo el ritmo de la partida.

Algo parecido sucede con los diálogos. Durante los enfrentamientos, las conversaciones se muestran en un sector poco visible de la pantalla (sobre el margen superior izquierdo) y terminan perdiéndose entre indicadores, objetivos y demás elementos de la interfaz. No es un problema grave, pero sí uno que afecta la claridad de la experiencia, dificulta la concentración y termina por abrumar al usuario.

Afortunadamente, el juego compensa estos detalles con misiones muy creativas y un humor que funciona de principio a fin. Las constantes referencias al cine de ciencia ficción de los años cincuenta, a las teorías conspirativas y a la cultura popular estadounidense le dan mucha personalidad al conjunto.

Entre misión y misión podremos invertir ADN recolectado para mejorar armas, poderes psíquicos y el platillo volador mediante un sencillo árbol de mejoras. Además, siempre existe la posibilidad de volver a completar misiones anteriores o explorar cada escenario en busca de coleccionables y desafíos secundarios que expanden ligeramente el universo del juego.


Destroy All Humans! se aprovecha mejor en Switch 2

Si ya jugaste el remake en otras plataformas, esta edición para Nintendo Switch 2 probablemente sea una de las mejores maneras de disfrutarlo de forma portátil.

El juego presenta una resolución que puede alcanzar los 1440p en modo televisor, texturas más definidas y una estabilidad muy superior a la versión lanzada originalmente para Nintendo Switch. Todo esto se traduce en una experiencia mucho más fluida y agradable, especialmente durante las secuencias con gran cantidad de explosiones y enemigos en pantalla.

Además, esta edición incorpora la misión «Área 42», un contenido que no formaba parte del juego original y que funciona como una simpática referencia a la famosa Área 51 y a todas las teorías conspirativas que rodean a los extraterrestres.

No se trata de un remake completamente nuevo ni de una revolución gráfica, pero sí de la versión más completa disponible en una consola de Nintendo.


Lo viejo funciona, Crypto

Destroy All Humans! sigue siendo un juego divertido incluso varios años después de su salida. Su humor irreverente, la personalidad de Crypto-137 y la libertad para sembrar el caos continúan siendo sus mayores virtudes.

Eso sí, también arrastra algunas decisiones de diseño que hoy se sienten algo anticuadas. La interfaz resulta poco intuitiva, el exceso de mecánicas puede generar cierta confusión y las misiones de sigilo rompen el excelente ritmo que alcanzan los momentos de destrucción absoluta.

Aun así, una vez que el juego deja de explicar constantemente sus sistemas y nos permite simplemente hacer lo que promete su título («destruir a todos los humanos») aparece su mejor versión. Es ahí donde demuestra por qué sigue siendo una propuesta tan entretenida y vigente pese al paso de los años.

En conclusión, la llegada de Destroy All Humans! a Nintendo Switch 2 no reinventa la fórmula, pero sí ofrece la mejor manera de disfrutarla. Y, después de todo, pocas cosas resultan tan satisfactorias como recorrer un pueblo estadounidense de los años cincuenta mientras un platillo volador reduce todo a su paso a un enorme montón de escombros. Eso sí, el remake acusa el paso del tiempo y le falta una modernización más profunda que le permita transmitir hoy las mismas sensaciones que, sin duda, supo generar hace dos décadas. Y es que, a riesgo de sonar repetitivo, su interfaz puede resultar algo anticuada y confusa, y si bien el juego es lo suficientemente entretenido como para hacernos ignorar eso, no deja de ser una cuestión a resaltar.

Destroy All Humans! está disponible en Nintendo Switch 2 desde el 23 de junio de 2026.

🧉 Puntuación matera: 69 / 100

Adriel
Adriel

Salvé Hyrule incontables veces. Entrenador pokémon de la vieja escuela, si me buscan seguro estoy en la región de Johto.

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